Hoy era el gran día. La segunda subida oficial al Puerto de las Palomas.
La mañana empezó esplendida, un día precioso y soleado, ideal para picar pedales. La compañía y el paisaje también invitaba a ello. Dejamos los coches a unos 4-5 Km de Zahara, con idea de ir calentando antes de afrontar la subida. Los primeros kilómetros caen uno detrás de otro sin demasiadas complicaciones.
Casi a mitad de camino, empiezo a sentirme mal. Un malestar general que va mellando mis fuerzas, hasta que en un momento dado, tengo casi que saltar de la bici para vomitar. La tan temida para los ciclistas pájara, hace mella profundamente en mi. Como buenamente puedo trato de continuar la subida, pero el mal estaba hecho y mi cuerpo no tiraba. A falta de unos 400 metros para el mirador que marca la mitad de la subida aparece Domi, gran compañero y mejor amigo que me acompaña hasta el mirador. Allí mi cuerpo dice basta, por lo que le digo que siga el, que yo volvería al punto de partida y los esperaría allí para no retrasarles demasiado.
Un rato de soledad en el mirador, de tristeza por la derrota y de llanto por la impotencia. En un momento dado, miro hacia arriba, hacia la montaña y "siento" su satisfacción por mi derrota. Eso hace aún más daño en mi ánimo que el malestar físico.
Es justo en ese momento cuando llamo por el móvil a mi esposa, necesitaba escuchar su voz, que me diera ánimos para volver a montar en la bici y tratar de llegar hasta los coches.
La llamada me hace mucho bien, me da ánimos para seguir, para al menos volver con la cabeza alta.
Unas fotos de recuerdo desde el mirador, aunque esa montaña ya la tenga marcada a fuego en mi corazón y poco a poco vuelta al comienzo. Simplemente dejándome llevar por la inercia de la carretera hasta la zona de aparcamientos. Un buen rato después van llegando mis compañeros, con la dureza de la subida y la preocupación por mi estado marcadas en la cara.
Un buen amigo y compañero me ha comentado que eso es algo por lo que pasamos todos, es algo que está unido al ciclismo y que no perdona a nadie, pero en el fondo de mi corazón, hoy sólo me queda un mensaje: Hoy ha ganado la montaña, pero me debe la revancha. Hoy sonríe triunfal, pero mañana la derrotaré.
Como bien dicen, de los malos momentos, se sacan buenas experiencias y te hacen más fuerte.
1 comentario:
muxas asias x firmarme
y aki te dejo otro comentario
xDxDxD
weno komo no se me okurre na pos te dejo una pag web k sta mu bn
xDxDxD
http://ratosdeocio.com/tag/chistes/page/2/
xao
xDxDxD
PD
ojala mi jardin fuera emo para k se cortara solo
xDxDxD
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